
Dios, creador de todas las cosas es quien nos escoge, nos salva y nos transforma. A través de la obediencia recibimos bendición y vemos cumplidas sus promesas al llevar una vida en santidad. El hombre fracasa por desobedecer a Dios, al irse tras su propio camino.
I Pedro 1:22-25. Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón; siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre.
Porque: toda carne es como hierva, y toda la gloria del hombre con flor de la hierva. La hierva se seca, y la flor se cae; Mas la palabra del Señor permanece para siempre.
Porque: toda carne es como hierva, y toda la gloria del hombre con flor de la hierva. La hierva se seca, y la flor se cae; Mas la palabra del Señor permanece para siempre.
Romanos 16:19. Porque vuestra obediencia a venido a ser notoria a todos, así que me gozo en vosotros; pero quiero que seáis sabios para el bien, e ingenuos para el mal.
Filemón 1:21. Te he escrito confiando en tu obediencia, sabiendo que harás aun más de lo que te digo.
La palabra de Dios (La Biblia) es una recopilación de libros inspirados por Dios, un manual que nos dejo el Creador y tiene poder para transformar nuestras vidas.
Le invito a ser la excelente persona que Dios quiere que usted sea, buscando ser sabio y perfecto en las mejores manos, las manos del MAGNÍFICO REY.
